
Hoy en día a la hora de viajar sólo hace falta tener un ordenador conectado a internet, un poco de tiempo y la posibilidad de variar las fechas de un viaje en función de los precios más ventajosos. Con ello tenemos cualquier parte del mundo a nuestro alcance con lo que las aerolíneas de bajo coste han utilizado el precio como factor importante para arrasar en el mercado.
El auge de las líneas aéreas de bajo coste ha sido uno de los motores que ha impulsado el crecimiento del número de pasajeros que transitan los aeropuertos. El 13% de los españoles ha volado ya alguna vez con una aerolínea de bajo coste, porcentaje muy inferior al británico con un 41% o el 20% de los italianos. El motivo para volar en un avión tanto de bajo como de alto coste no sólo van a ser los períodos vacacionales, predominan los viajes de negocios. También hay que destacar que el cliente que frecuenta las aerolíneas de bajo coste son más del tipo de entre 33 y 37 años de media, de clase media o medio-alta y urbano. Los viajeros de negocios han pasado del 10% al 35% del pasaje, principalmente viajan empresarios y directivos de empresas familiares, las grandes empresas optan más por volar en las aerolíneas no tan baratas, aunque poco a poco va cambiando. Y un dato curioso es que el 30% de los viajeros en “low cost” son extranjeros. En Semana Santa ha destacado la presencia de un mayor número de extranjeros en España debido a la proliferación de los vuelos baratos.
En un mundo cada vez más dinámico y más globalizado en el que el cliente es cada vez más exigente aparece una competencia muy intensa a las “antiguas” compañías de vuelo, las aerolíneas “baratas”: Easyjet, Ryanair, Southwest, Virgen Express, ... con cada vez más cuota de mercado, demostrando como la innovación en su modelo de negocio les está llevando a una situación envidiable para las grandes y tradicionales aerolíneas: British Airlines, Lufthansa, Iberia, etc. Las aerolíneas baratas están en un momento inmejorable con fuerte crecimiento en el tráfico de viajeros: 51% Easyjet, 39% Go, 38% Raynair. Además, se sostiene que los usuarios de las aerolíneas de bajo coste tienen mayor propensión a pernoctar en sus propias viviendas, mientras que cerca del 75% de los pasajeros de aerolíneas convencionales se aloja en establecimientos hoteleros lo que tiene implicaciones económicas importantes para el sector hotelero tanto por una parte como por la otra. Las “low cost” ofrecen un servicio mucho más austero que el de las grandes aerolíneas pero a un coste mucho menor, son precios en torno a un tercio de los de sus grandes competidores (ejemplo: el precio medio en un vuelo barato intraeuropeo puede estar entre 50 y 80 € frente a los 180 y 200 €); pero no siempre este precio va atraer demandantes, atrae sólo a personas muy sensibles al precio y que están dispuestas a dejar de lado servicios adicionales que otra personas no lo están y que muestran falta de confianza al ver unos precios tan bajos. Las aerolíneas baratas consiguen estos precios tan bajos porque reducen costes: venta de billetes a través de internet o por teléfono lo que evita pagar comisiones a intermediarios (agencia de viajes); el servicio a bordo gratuito que ofrecen otras compañías (períodicos, comidas, bebidas,...) lo eliminan; utilizan billetes impresos y no electrónicos; flota optimizada; maximización de las horas de vuelo; aeropuertos alternativos de aterrizaje más baratos; se deja viajar con el equipaje justo y el sobrepeso se paga a precio de oro. Las nuevas aerolíneas están consiguiendo lo que las tradicionales no han conseguido en años, y es que simplemente escuchando al cliente y observando su comportamiento han conseguido innovar y satisfacerle que es lo que realmente importa y genera beneficios.
Las grandes compañías han hecho poco al respecto confiando en el fiel y tradicional pasajero pero los tiempos cambian y las aerolíneas necesitan cambios, están viéndose obligadas a reconvertirse debido a la fuerte competencia.
Iberia parece que ha aprendido la lección y ha empezado a innovar, ha entrado en acción. La primera aerolínea española participará en la creación de la primera compañía aérea low cost con capital español. Esta nueva compañía contará con la participación de un 20% del capital por parte de Iberia y con cuatro inversores más: Iberostar, Quercus, Nefinsa y Cobra. La nueva low cost tendrá su sede en Barcelona. La inversión inicial será de 50 millones de euros siendo 24 aportados por Iberia y los otros 26 millones aportados por el resto de los socios. Al igual que otras empresas ya era la hora de diversificar su negocio y avanzar en lo que realmente sabe, que es volar. Es una decisión arriesgada pero la creación de una compañía de bajo precio y no de bajo coste por lo que depara es una decisión muy acertada, pero también hay otras opiniones que alegan lo contrario y este es el director de Ryanair que según dice “Iberia se hará la competencia a sí misma”.
No todo está a favor a la hora de reducir el precio de los billetes ya que el aumento del precio del carburante está provocando que se deba subir las tarifas.